Vidriera2

¿Qué pasa con la duquesa de España?

Ayer a las diez de la noche pasé por la puerta de urgencias del Centro de Salud y vi salir de allí, muy dificultosamente, a una ancianita tan humildemente ataviada que causaba penita. Iba con bastón. Delgadísima y con aspecto de gran soledad. Puede que haya cumplido los 85. Y me digo a mí misma: ¿dónde hay un hombre de 57 años para que se enamore de esta alma solitaria, enferma y decrépita?

La vida es injusta y por ello es bella... esta frase no recuerdo de quién es, pero no es cierto. No es bella la vida. Y de la prensa rosa “no coment”. Me abstengo. Es demasiado duro lo que diría.