toromuerto


Qué rara es la vida. hoy crees que va a ser tan sencillo escribir de cualquier tema cotidiano. Lo tienes. Ya, pero luego de frente al teclado zasss!! Mente en blanco. Nada, de nada. Y aquí te encuentras con la disyuntiva de buscar el tema que se evadió entre los quehaceres matinales y conectar el ordenador,  que las horas se van pasando y al orden del hogar hay que prestar atención. Tomas apuntes, aunque no siempre. Realmente debes ir pegada a un bloc de notas. Cuando esto se cumple nada surge. Así de absurda es la mente. Por ese motivo ahora escribo un pelín a lo bobo y a lo que salga. Debo, asimismo dedicar un tiempo a la caminata diaria. Prescripción médica, de lo cual se deduce que es imprescindible reducir mis tiempos frente al ordenador para, con cualquier excusa,  marcharme a la calle. Un día vas al súper, otro a la tienda de electrodomésticos, o a la librería. Por el camino siempre encuentras con quien hablar, algunas veces estos encuentros se convierten en una cadena que enlaza conversaciones con diferentes vecino/as y cuando vuelves a casa, si no lo has previsto debes improvisar una comida ligerita. Hoy también voy a salir, pero con los deberes hechos, para que no me “pille el toro”. De los toros... otro tema de envergadura al que hay que meter caña, aunque ya se haya hablado tanto y tanto, pero no hay que dejar...